viernes, 15 de agosto de 2008


La ira y el resentimiento pueden enturbiar tu cerebro.

Eso lo sé ahora.

No necesitan mucho para mostrarse, salvo la vida que consume y extingue. No obstante la ira, es algo muy real. Incluso cuando solo es indignación, puede cambiarte, transformarte, moldear y darte la forma de algo que no eres.

Por eso el único lado positivo de la ira, es la persona en la que te conviertes.

Con suerte, puedes despertar un día y darte cuenta de que no tienes miedo en tu viaje y que sabes que la verdad es como mucho, una historia parcialmente relatada. Porque la ira, como todo en la vida, viene a rachas.

Y cuando la dominas, su estela deja una nueva oportunidad de aceptarte como eres y la promesa de tranquilidad.Aunque claro, ¿qué sé yo de todo eso? Sólo soy una niña.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Báilame el agua.


-Tú siempre esperas gestos, yo palabras... Vivimos en mundos distintos... y dentro de poco, más aún.


-No digas eso...


-Soy realista... El corazón me resbala por las tuberías de este cuarto... ya no hay forma de sacarlo.


-¿Te has vuelto poeta?


-No... lo escribiste tú, hace unos meses...


-Báilame el agua. Úntame de amor y de otras fragancias de tu jardín secreto... Sácame de quicio, hazme sufrir. Ponme a secar como un trapo mojado. Lléname de vida, líbrame de mi estigma. Llámame tonto. Olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora... No me arrastres, no me asustes... Vete lejos... pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo. Toca mis ojos, nota la textura del calor. ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos y deja que te invite a un café. Caliente claro, y sin azúcar... sin aliento...