
La ira y el resentimiento pueden enturbiar tu cerebro.
Eso lo sé ahora.
No necesitan mucho para mostrarse, salvo la vida que consume y extingue. No obstante la ira, es algo muy real. Incluso cuando solo es indignación, puede cambiarte, transformarte, moldear y darte la forma de algo que no eres.
Por eso el único lado positivo de la ira, es la persona en la que te conviertes.
Con suerte, puedes despertar un día y darte cuenta de que no tienes miedo en tu viaje y que sabes que la verdad es como mucho, una historia parcialmente relatada. Porque la ira, como todo en la vida, viene a rachas.
Y cuando la dominas, su estela deja una nueva oportunidad de aceptarte como eres y la promesa de tranquilidad.Aunque claro, ¿qué sé yo de todo eso? Sólo soy una niña.
