domingo, 7 de junio de 2009

Mujeres fatal.


Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan.

Hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad.

Hay mujeres que abren agujeros negros en el alma.

Hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz.

Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo.

Hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol.

Hay mujeres que van al amor como van al trabajo.

Hay mujeres capaces de hacerme perder la razón.

Hay mujeres veneno, mujeres imán.

Hay mujeres consuelo, mujeres puñal.

Hay mujeres de fuego.

Hay mujeres de hielo, mujeres fatal.




Mujeres fatal.

Stook.


El arte.

sábado, 6 de junio de 2009

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Entonces, me da por desvestirme frente al espejo; ya que después de desterrar fobias que trepan por los tobillos, y demagogias con las que intento explicar(me) mi suerte, aún me quedan los restos de alguna máscara en el cuerpo -piel muerta- que de no eliminar, van a conseguir pudrirme la esencia y el alma, todo lo que no es cuerpo, pero que duele también. Es por eso lo de exterminar -recuerda todos mis demonios-, para quedarme desnuda con lo débil de mí, y posarme encima de la palma de mis manos, pequeñita, sostenerme y hacer equilibrio, para poder decir con la serenidad que no tengo: "esta soy yo, quién me lo iba a decir" . Eso para engañar un poco a los minutos y no arrojarme tan pronto al vacío de esa permanente obsesión mía por reducirme hasta la irreductibilidad, definirme hasta la indefinición, y cuando de tan diminuta no me vea, volver a repetirme que esa soy, aunque después de tanto, ni pueda encontrarme en el hueco de mis manos. Pero me es imposible explicarte cómo de difícil es eso, cuánto daño me hago hasta conseguir ser un poquito menos grande -menos estrafalaria- y más pura. Por eso me desvisto delante de mi reflejo desvistiéndose, para desnudar los años que han convertido mi cara en otra, y así, quitarme los 17, ahorrarme los 16, despegar con cuidado aquellos caóticos 15, y después toda esa adolescencia prematura que me enganchó desde los 11, para llegar a lo triste de no entender los 10 restantes, que se me hacen tan difusos que no sé ni qué adorno quitarme para vestirme de 9 años, o cómo hacer para perder los mismos dientes que a los 8. Bueno, no quiero ni pensar en los 4, o los 5, y obviamente, casi se me hace abismo intentar descubrir al bebé de año y medio, que quizá sobreviva en mis profundidades. ¿Y sabes? Esta soy. La que no sabe hacer stripteases.